martes, 13 de enero de 2009

ROBERTA IANNAMICO: EL ORGULLO POÉTICO

















Roberta Iannamico escribe, toca la guitarra, canta, coordina talleres de escritura, hace una torta de limón increíble. Es mamá de Juli, Inesita y Amadeo. Es mujer de Martín. Y mi amiga.
Nos encontramos en su casa de Villa Ventana, tomamos mate, hablamos como cotorras. Reconocimos que nos costaba ponernos en roles de entrevistadora y entrevistada. Entonces, salimos a la vereda e hicimos el pacto de olvidarnos del grabador. Transcribo algunas de las cosas que dijo Roberta.

Presentación
Roberta Iannamico nació el 30 de agosto de 1972 en Bahía Blanca, se creyó poeta y fue consecuente con eso.
(Se le señala que la presentación anterior parece un epitafio)
Presentación, toma 2
¿Roberta Iannamico se "creía" poeta? Ponganmé las florcitas, por favor de todos colores jaja. Lo digo en presente: Roberta Iannamico se cree poeta, y es consecuente con eso.

Inicios
Me enseñó mi mamá a leer y a escribir, un año antes de empezar la escuela, porque yo estaba aburrida y quería que me enseñara.
En primer grado me leí el libro Azabache de la Colección Roobin Hood en tres días..., así habré quedado, no sé que habré entendido, pero estaba alucinada. También me regalaron un librito de poesía, de la Colección Billiken, ahora las veo y la mayoría son de terror.
En primer grado escribí un cuento de una osa que no tenía novio y después encontraba novio. La señorita flasheó y me llevó para mostrarles a los de cuarto grado, y dijo: “así tienen que hacer las composiciones.” Les leyó, todos se cagaron de risa y yo me quería matar, porque iba con algo serio.

Descubrimiento del orgullo poético: La Casa del sol albañil
Escribir me gustaba, pero no lo tenía como: “¡ah!, ¡es lo que me gusta!”. Sino que lo disfrutaba cuando tenía la oportunidad de hacerlo en la escuela, pero no lo hacía para mí en casa
Después, en 7º grado, fui al taller de teatro la Casa del sol albañil, de Mirta Colángelo. Flasheé con ella. Empecé, y eran todos más chiquitos que yo, me sentía como una grandulona. Aparte, me daba vergüenza actuar, descubrí que no era lo mío. Entonces Mirta me ofreció empezar un taller literario. Estuve un año con ella sola, porque no tenía grupo armado. En el segundo año, me puso en un grupo de adolescentes en el que yo siempre era la más chica, así que era muy mimada, y ahí dije: "me gusta escribir y escribo".
Primero lo ocultaba un poco, porque era una época en la que escribir le sumaba aparatez a tu aparatosidad…por la propia adolescencia. Solamente mi amiga Lola sabía que escribía. Recién en 4º o 5º año lo empecé a llevar ya con orgullo, como el orgullo gay: ¡el orgullo poético!. En la Casa del sol albañil tenías que leer a tus compañeros, y ahí gustaba lo que yo escribía, y me gustaba leer mis cosas en voz alta.
Después, ver un montón de escritores, de los que te contaban también la vida, obviamente: Rimbaud ¿viste?. Te copás con su historia de vida y su escritura. Me empecé a cebar con eso, existían los escritores, que eran personas libertarias. Aparte, decía: "¡ah...!, si existen, ¿por que yo no puedo ser así, también?.
Te alentaba mucho que en ese grupo siempre había proyectos, como publicaciones chicas, libritos, hacer papelitos y repartir, etc. Una vez habíamos pegado en los colectivos, otra, fuimos a repartir al cine, se exponía bastante lo que se escribía. Ahí fue que empecé a hacerme cargo de decir: escribo.

La cocina de la escritura
Escribo a la hora de la siesta, cuando están los chicos durmiendo o en la escuela. Con un cuadernito, si está el lindo el día, afuera. Tomo algunas notas de lo que vengo pensando desde la mañana, o que tienen que ver con lo que soñé. Si no tengo nada, simplemente, una observación de algo, sin tanta sistematicidad. Tuve épocas de mucha disciplina.
Cuando laburo en Pastizal (el local de ropa serigrafiada de su marido), que es el rato que tengo a solas, escribo. Un ratito... me siento en la escalerita y anoto algunas giladas, como ejercicio. A veces hay algo que me da vueltas porque ya lo tengo en la cabeza, y sé que lo voy a escribir en cualquier momento.... Ésos son en general los que están mejor porque surgieron solos, sin que uno se lo proponga.
Y jamás en la computadora, no escribí ni un sólo poema en la computadora. Antes papel suelto. Después me hice adicta a los cuadernos, cuadernitos chicos. El último que tuve fue un cuaderno universitario, que estuvo bueno porque era para escribir cualquier cosa: sueños, las tareas, agenda, cosas de laburo..., un cuaderno multiuso, único, grande y alto. Y cuando pasa un año o dos veo qué saco de los cuadernos, y tal vez pasaron años y elegí cosas impresentables, y estaba mejor lo que quedó que lo seleccionado.

“El facilismo”
No corrijo. Antes lo hacía. Por ejemplo cuando escribí "Mamushkas", durante el embarazo de July en el 96-97, trabajaba, estudiaba un tema, escribía 80 poemas, seleccionaba 15, los ordenaba, creo que se nota en el librito eso. Después no escribí por largo tiempo.
En el 99´ empecé con lo de los cuadernitos, cuando escribí "Tendal". Me compré uno y dije: escribo cualquier cosa, de cualquier forma. Escribía en el trabajo o en el Parque Centenario. Y empecé a escribir descuidado, lo que yo pensaba o me exigía a mí misma que tenía que tener un lenguaje, una forma. Y dije: está buenísimo, esto es lo mío: el facilismo. Aparte me gustaba más como quedaba, y me gustaba más hacerlo, y me resultaba más fácil. Ya está, lo que no te gusta lo tirás y lo que te gusta queda.

“Intención de sinceridad”
No sé si me encontré con mi voz. Mi sello distintivo es por la perseverancia, por escribir y escribir. Tampoco uno tiene tanto para escribir, y entonces te empezás a repetir. ¿Y la voz qué es?: es lo que se repite muchas veces a la larga (risas).. “Esta siempre hace este chiste, siempre pone la frutita y la verdurita, esta siempre…” Las temáticas son intención de sinceridad.
La autorreferencialidad no me preocupa, porque escribo así cien por ciento, no me sale otra cosa. Tampoco es biografía. Trato de percibir algo más que a mí misma, te pudrís de vos, pero es desde dónde escribís.
Me gustaría tener más humor. Tengo un poquito de humor, pero sé que no lo puedo hacer a propósito. Trato de ser espontánea. Para los trabajos editoriales que hago por encargo, tengo que hacer algo así o asá. Pero si es lo de la poesía, intento que salga algo..., no te digo "que me sorprenda", pero que diga algo, un diálogo con una misma.

Elecciones
La selección de poemas de "Mamushkas" fue muy minuciosa, con la ayuda de Alberto Muñoz. Iba a un curso de lectura poética con él, y me dio un criterio bueno.
Los otros libros vienen de chorreras de poemas. Elijo el primero, el último, el del medio, el orden. La selección es muy a gusto, por más que me arrepienta. Trato de elegir -entre los que son muy parecidos- el que más me gusta. Y de mezclar: los de animales, plantas, seres humanos, etc. Que no queden dos pegados que hablen de lo mismo, o que sean iguales en extensión. Ahora estoy armando un libro para “Voy a salir y si me hiere un rayo”, ahí me ayudó un poco José Villa. Me dijo que lo haga como venía haciéndolo, que es como armar un relato, una narración un poco enigmática, él opinó eso.
Los títulos de los libros, hasta ahora, me los pusieron siempre los editores, menos "Mamushkas", que cayó solo por tautológico.

Espacios internos-externos
Acá me recopé con el tema de la naturaleza. Pero ya estaba copada en Buenos Aires. Los últimos dos años que viví ahí me la pasaba en el Parque Centenario... es otro ritmo también. Yo me distraigo mucho con las relaciones humanas, me comen la cabeza a un nivel extraordinario, me llevan tiempo. Entonces acá, al estar un poco más en soledad, pasa que un ratito de la soledad sea aprovechado para escribir. Aunque no pondero mucho la soledad, me gustan las relaciones humanas.

"Un par de ejercicios"
El tema es tener qué escribir. Porque lo podes hacer, tomar mate y escribir cualquier gilada, de hecho lo haces, y hace bien. Pero ahora, escribir ya es como fumarse un pucho, que es una condición para escribir. Escribir es como hacer un par de ejercicios. En otro momento pensaba que estaba escribiendo porque estaba diciendo algo. Pero hace un tiempo que no vengo viendo eso. Vengo sintiendo que estoy escribiendo medio de vicio, siempre lo mismo..., la gente me lo dice. Pero igual lo hago, porque igual está bien. Uno tiene un deseo.., -ahí está lo de la inspiración- de tener algo más que decir.

Inspiración
Creo en el sentimiento de la inspiración. Es cuando decís algo que viene de un lugar desconocido de vos mismo, si es que sos vos mismo, si es que existe el vos mismo. Es un deseo sincerándose, a la vez un sentimiento de algo muy pretensioso, porque es como un privilegio la inspiración, que debería llevarse con humildad. Porque si vos estás inspirado tenés que saber que no es tu persona, sino que es algo que viene de otro lugar. Es muy pretensioso desear la inspiración, pero es imposible no desearla, es un sentimiento muy contradictorio. Es más fácil -por cómo somos los humanos- que termine en la pretensiosidad, aún cuando se planteé desde la humildad. Además, pienso que es la única poesía verdadera, la inspirada. Toda es verdadera, también está buena la palabra fresca de todo el mundo. Pero cuando uno lee algo que realmente parece inspirado, a quien lo lee lo toca tanto como al que lo escribió.

Significado y misterio de ser escritora
Ser escritora y poeta para mí significa algo bastante bueno. Por momentos comprometido porque me obliga a buscar, en algún punto, profundidad en la vida, o a darle como una segunda mirada a todo.
Me motiva a escribir el misterio de la vida, una búsqueda de un sentido, siempre de algo bueno. Siento que detrás del misterio hay algo bueno, por lo menos busco eso porque me ayuda a mi bienestar, tal vez sea algo egoísta.
En el habla, en el exponerse, hay un deseo de ser querido, de que te vengan a felicitar, una carencia, no sé. También una especie de vanidad, contra la que en este momento trato de pelear. A veces, escribir y que te digan: “ay, qué lindo esto o lo otro”, te despierta una vanidad que yo no quisiera..., no sé si es posible seguir adelante con lo de ser escritor y no tenerla, ojalá que sí.

Obsesiones: “quiero escribir y nada más”
Cuando me agarra el estado de: “quiero escribir, no me jodan”, doy vueltas como un perro cinco veces por toda la casa, no encuentro la birome, se me pierde el cuaderno, me pongo de mal humor. En ese caso es como una respiración de descarga escribir, como algo maniático. Ahí es cuando una dice: bueno, evidentemente esto es terapéutico para mí: escribo un cachito, me quedo tranquila y me dejo de joder.
Lo negativo de la escritura puede ser que te coma un poco la cabeza, que se torne obsesión, que te haga perder de vista lo cotidiano. A veces la escritura va en busca de lo verdadero, y otras veces te lo hace perder. Te pone medio obse, y estas con eso en la cabeza, en vez de estar percibiendo tu entorno con mayor simpleza o con mayor concentración.

Referentes
Mirta Colángelo, la primera, me hizo descubrir que se puede ser escritor, lo que es un poeta relacionado con el misterio, con la naturaleza, lo gozoso de la poesía. Después, Laura Devetach, con ella estuve en un grupo de estudio más relacionado con la literatura infantil, pero en el que igual hacía mi camino como poeta. Laura era el trabajo, en esa época yo corregía más. Muñoz también me dio mucha información de libros clásicos. Con él leí cosas importantes: La Divina Comedia, cosas raras, Borges, los grossos.
Con Patricia Sada, terminamos siendo compañeras de estudio, este año estamos entre Jung y el Martín Fierro.
José Villa también me pasó mucha data, me regaló libros importantes como los de Silvina Ocampo por ejemplo, de quien yo no había leído nada y me alucinó.
Al principio, si no estás en la carrera de letras, o en un ámbito de gente que te pase lecturas, no es tan fácil tener data de quién leer. Después, una cosa lleva a la otra y se te facilita el acceso a la información.

Asombro
Con Patricia Sada, dije: ¡uau!, ¡ésto es una poeta!. Ibamos caminando por el arroyito, era la primera vez que me venía a visitar, nos habíamos visto una vez, me había dicho que estudiaba letras y le dije que un día pasara por casa. Pasó, yo estaba bañando a Inesita que era recién nacida. La acompañé, se iba en bici, íbamos pasando la ollita del arroyo y ella me dice: "tengo un cuadernito acá". Me mostró el cuadernito y me caí de culo. No sabía que escribía, y dije: "¡ay! mirá la poeta que conocí!". Y ví que persona y lo que escribía era como una sola cosa.

Oficios terrestres
A los 18 años, en Buenos Aires empecé a coordinar talleres, en jardincitos con la hora del cuento. Armé, luego, grupos de chicos, de grandes, ad honorem en una mutual de Boedo. Así, comencé a desplegar ideas, muchas afanadas de la Casa del Sol Albañil, medio recicladas con otras cosas. Después, hice Ferias del libro, y talleres con chicos con los libros de la feria. Llegó un momento que, como era lo único que sabía hacer, consideré que era mi laburo, aparte de escribir, para ganar dinero y que me gustara.

Música es lo que hay
Llegué a escribir canciones y a tener un grupo de música (Es lo que hay), por aburrimiento jaja…Un poco sí, por decir: quiero hacer algo, me gusta el arte. Me regalaron una guitarra, aprendí a tocar con una “Toco y canto”. Y tuve una época de hacer un montón de canciones. Me encontré con gente que tocaba, dije: tengo algunas canciones, y se presentó la oportunidad de armar algo.

Editoriales
De las editoriales para las que laburo, que sacan libros para chicos, o para escuelas, pienso que son muy garcas con los escritores, son un negocio en el que gana dinero más la gente de alrededor que el escritor. De las editoriales de poesía, pienso que la gente que está en ellas es gente que ama la poesía. Ahí sí no se gana un mango, lo hacen más que nada por amor al arte.

Circuito bloggero
Está buenísimo, es muy democrático, no estoy mucho porque no tengo una conexión buena, ni tiempo. He visto que es más relajado, más espontáneo, escribe todo el mundo.

Proyectos 2008
Aprender italiano, el año pasado escribí unos poemitas en ese idioma. Seguir con la obra de teatro con Dulce (Capo volto). Y terminar el librito “Muchos Poemas”, para “Voy a salir y si me hiere un rayo” de María Medrano, que son poemas desde el 2002 hasta el 2007.

Lecturas develadoras
Rimbaud, Lorca, los surrealistas también me rompieron la cabeza. Esa forma de escribir diferente a la que uno estaba acostumbrado, sin las reglas. En la adolescencia, Alejandra Pizarnik, después la época de Gelman, hasta empezar a descubrir a los yanquis, ya avanzada la primera juventud.

Libros recomendados
te digo los que tengo más cercanos por que yo tengo muy poca memoria: Silvina Ocampo, La divina comedia, los Upanishads, Memorias de Africa, El varón rampante, Lorca, los surrealistas, la Revista Atmósfera, Patricia Sada, Katherine Mansfield, Rimbaud, Artaud, Carver, Virginia Woolf, Juan L. Ortíz, Karen Blixen, Emily Dickinson, Violeta Parra, J. R. Wilcook., P. P. Passolini, Sor Juana, Blacke, Pessoa, Holderlin, Alda Merini...

Consejo para principiantes
Que escriban con toda la libertad del mundo lo que más le guste, no importa el formato, no importa nada.

Utilidad de la poesía
La poesía me ha dado demasiado: crecimiento en mi disciplina como persona, en mi moral, en haberme orientado en algo para mí moralmente bueno, idealista. Muchos amigos, lecturas muy lindas que te acompañan y ayudan a pasar momentos en la vida. A la poesía le veo una utilidad social, en un cien por ciento, de liberación del ser humano.

Poemas

En el cantero

Margarita dijo
Podés deshojarme si querés
El rapado me va bien
Violeta
Muy discreta
No dijo que sí ni que no
Estaba en ese momento
Junto al pensamiento
De su corazón.

Flechazo

El cupidito de vidrio
Que sonaba
Como una campanita
Estaba justo a una altura
Para que cualquiera
Se lo chocara
Y si te daba con la punta de la flecha
Chaaaaaaan
Quedabas enamorada.

Historias de mariposas

Viven un día
Tardan más en nacer
Que en morir
Un largo largo tiempo
Se están formando
Y embelleciendo
Y un solo día
Se les destinará
Está la que le tocó lluvia
La que le toco viento
La que fue capturada
Por un cazamariposas
La que quedó enredada
En una tela de araña
La que se enamoró de una flor
Y la que vivió de noche
Por equivocación.

Feliz cumple

Cuaderno universitario
Birome triangular
Perpermate
Tinta rápida
Estoy inhibida
Por tanto lujo
Tanta tecnología
Escribir es grafitear
Siempre
Romper el vacío de la pared
Y su mensaje
Tallar la piedra en la cueva
Poner las manos
Ayer pase en avión
Y escribí tu nombre en el cielo
¿no lo viste?
No es verdad
Pero sería lindo
Un pasacalle exagerado
Un regalo
De cumpleaños
Como la remera que dice
La palabra amor
Hoy me voy a poner linda
Para vos
Voy a cocinar cosas ricas
Para vos
Y por ahí escriba
Alguna poesía
Llueve en esta galaxia
Nos guarecemos
En casas.

Lágrimas

Bienvenidas lágrimas
Al fín
Algo sale de adentro mío
Algo que verdaderamente soy
Agua
Sal
Es un manantial
Agua que hidrata el alma
Agua que calma
que rebalsa por los ojos
nuestras ventanas
por la nariz
doble puerta principal
están baldeando la casa allá adentro
que reluciente quedará.

El surrealismo

Clase con adolescentes
La juventud se contagia
Es luz
Clase de surrealismo
¡el surrealismo soy yo!
Diría diego carballar
Que dijo Dalí
Excentricidades del arte
Diversión
Delirio
Surrealismo
Es el tirar
Manteca al techo
De la poesía
Tirar manteca al techo
Con las palabras
Con los sentidos
Con las imágenes
Con los contenidos
Combinaciones
Insólitas
Es también
Una forma de decir
Es libertad
Para escribir
es humor y también
misterio existencial
es exploración
fuera de las reglas de urbanidad
es espontaneidad
como cualquier otro tipo
de poesía
pero esta más atrevida
surrealista.

Roberta Iannamico nació en Bahía Blanca el 30 de agosto de 1972, y vive en Villa Ventana (Pcia. de Bs. As.). Es poeta y escritora. Ha publicado los libros de poesía: El zorro gris, el zorro blanco, el zorro colorado, Ed. Vox. 1997; Mamushkas, Ed. Vox 1999; Tendal, Ed. Del Diego, 2000; El collar de fideos, Ed. Vox 2001. Y las plaquetas: Celeste perfecto, Ed. Crudo 2005; Dantesco, Ed. Vox 2006. Los poemas aquí publicados son inéditos y pertenecen al libro Muchos poemas que editará “Voy a salir y si me hiere un rayo”.
Las fotos aquí publicadas pertenecen al cajón de fotos personal de la Iannamico.

Entrevista que hice en marzo del 2008. Fragmentos de la misma fueron publicadas en el nro. 1 del suplemento cultural Nexo el 21/09/08(para ver versión en pdf ir a www.periodicoatico.com.ar).

8 comentarios:

FloryMechi dijo...

hola! quería saber a donde puedo comprar los libros de Roberta.
Lindisima la nota.

Diana dijo...

Hola! he leido tu libro El collar de fideos es realmente emocionante!!
""antes de ver el mar el viajero siente una agitaciòn en la sangre" J.L. Borges.
Donde puedo adquirir màs libros de Roberta?
Bella nota!

La lectora dijo...

hola! me encantaría saber si roberta da talleres literarios, y en ese caso cómo hacer para entrar en contacto con ella :-)
si pueden avisarme, muchísimas gracias!

lalectoraenlaciudad@gmail.com

Natalia Molina dijo...

flor, gracias!.
en www.lilithlibros.blogspot.com
podés encontrar el mail de contacto para comprar algunos (en el caso que seas de bahía blanca o la zona).
o sino consultá en librerías.
saludos!

diana, muchas gracias!. la poesía de la iannamico es genial.
fijate el enlace que le dejé a flor.

lectora, le paso tu mail a roberta para que se comunique con vos.

La lectora dijo...

gracias natalia!
saludos.

manu dijo...

Hola Natalia! Mi nombre es Manuela, soy de Rosario. Hace unos años me regalaron el libro muchos poemas, de Roberta. Fue como un regalo del más allá, una inspiración, un mundo nuevo. Encima me lo regaló una amiga poeta, por lo tanto mi entusiasmo por leerlo fue muy grande. Desde ese momento he leído poemas de Roberta en la web, me gusta muchísimo. Hace algunos días descubrí sus canciones, que placer! Yo escribo también pero aparte tengo una marca de ropa que se llama El Fantasma de Lacan. Busqué en la web para ver si podía encontrar un mail directo de Roberta pero no dí con nada. Quisiera usar una canción de ella para un video de una colección de ropa, tendrás su e-mail para contactarla? Por las dudas te dejo el mío, es suarez.manuela@hotmail.com me gustaría mucho poder incluir la canción...Sería una algría enorme poder contar con eso. Muchas gracias y muy buena la entrevista!
un beso, Manu

Natalia Molina dijo...

Hola, Manu! gracias! leer a Roberta siempre es una experiencia trascendental. Recién le copié tu mensaje y se lo mandé para que se contacte con vos.
salud y poesía!

Anónimo dijo...

hola Natalia. es muy linda esta entevista. di con ella buscando información sobre Roberta. sabés si ella da talleres? si sabés algo te pido que me avises, me gustaría aprovechar estos tres meses que le quedan al año para tomar un taller con ella si es que los da. te dejo mi mail por cualquiercosa que sepas: gastonganza@hotmail.com un saludo. gastón